Lo que comenzó como un trabajo de investigación aplicada en los laboratorios de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Austral de Chile es hoy un emprendimiento de base científico-tecnológica con proyección en el sur del país.
Amperex, empresa fundada por egresados de la UACh, se adjudicó recientemente el fondo Semilla Expande de Corfo Los Ríos, hito que les permitirá acelerar su modelo de negocio e ingresar a mercados clave como la electromovilidad marítima y acuícola.
El equipo está integrado por Daniela Celis, ingeniera civil electrónica; Christian Santibañez, ingeniero civil electrónico y Magíster en Electricidad y Electrónica Aplicada; Carlos Ojeda, ingeniero civil industrial y estudiante del Magíster en Informática; y la participación como asesor científico-tecnológico del exacadémico del Instituto de Electricidad y Electrónica, Lorenzo Reyes.
Una «torre de control» para la gestión energética
Amperex desarrolló un software de gestión energética inteligente diseñado para supervisar, optimizar y coordinar recursos como paneles solares, sistemas de baterías de almacenamiento y puntos de carga para vehículos eléctricos, integrando tanto transporte terrestre como embarcaciones marítimas y fluviales.
A diferencia de las plataformas tradicionales enfocadas solo en el monitoreo de cargadores, la tecnología de Amperex añade un algoritmo de optimización que permite limitar potencia, controlar energía en tiempo real y asegurar la continuidad operativa de flotas corporativas.
«Nuestra tecnología funciona como un software de control de energía. Agregamos una capa de inteligencia que permite gestionar paneles solares, baterías y vehículos eléctricos -incluyendo botes y lanchas-. El objetivo es brindar la certeza al cliente de que su flota operará al día siguiente y con un costo significativamente más bajo gracias a una gestión eficiente» comentó Santibañez.
El origen de Amperex se remonta al trabajo desarrollado dentro del proyecto PT01 del Centro Nacional de Electromovilidad (CASE), donde el equipo participó en el diseño e instalación de la estación de carga de vehículos eléctricos ubicada en el frontis del Edificio 10.000 del Campus Miraflores.
A partir de investigaciones vinculadas a tesis de pre y postgrado, sus integrantes identificaron una brecha en la gestión inteligente de la energía. Tras consolidar el primer prototipo, a fines de 2024 postularon y obtuvieron el fondo nacional Semilla Inicia Sostenible de Corfo, permitiéndoles validar técnica y comercialmente la plataforma.
Si bien la solución nació orientada a la electromovilidad terrestre, el equipo adaptó rápidamente su propuesta hacia un nicho estratégico del sur de Chile: el transporte fluvial sustentable y la industria acuícola. La primera validación comercial del software se llevó a cabo en una lancha eléctrica que presta servicios en la zona de Chiloé, demostrando la versatilidad de la herramienta en entornos marítimos exigentes.
Escalamiento comercial y foco regional
Con la adjudicación del fondo Semilla Expande de Corfo Los Ríos, la empresa entra en una fase de nueve meses orientada a acelerar sus ventas y fortalecer su estructura comercial.
Entre los compromisos del proyecto destaca la incorporación de profesionales dedicados al plan de negocios y la penetración de mercado en las regiones de Los Ríos, Los Lagos y La Araucanía.
«En Santiago el tema de la electromovilidad está más avanzado, pero en el sur existen desafíos particulares de continuidad y redes eléctricas frágiles. Queremos ser pioneros desde Valdivia, abarcando la electromovilidad marítima y apoyando a sectores clave como el acuícola e industrial en el sur austral», explicó la cofundadora de la empresa, Daniela Celis.
Además, proyectan alianzas estratégicas con operadoras nacionales para brindar soporte técnico de cercanía en mantención de infraestructura de carga en regiones. Su vinculación con la Facultad de Ciencias de la Ingeniería les ha permitido además conectarse con el área de ingeniería naval y con empresas del rubro de construcción de embarcaciones.
Consultados sobre un consejo para compartir con estudiantes de ingeniería que evalúan emprender a partir de sus proyectos de título o posgrado, los fundadores destacaron la importancia de la perseverancia y el trabajo en equipo.
«No hay que tener miedo a emprender. Al principio da vértigo y salir de la zona técnica para aprender sobre negocios es un desafío. Pero, si tienes una idea sólida, busca ayuda y confía en tu equipo. La universidad cuenta con capacidades y herramientas para orientarte en la postulación a fondos. Aprovechen las oportunidades de la Oficina de i+e y Transferencia Tecnológica de la Facultad. El país ofrece grandes oportunidades para emprender en ingeniería; el secreto es rodearse de la gente adecuada y perderle el miedo al ‘no’ «, concluyeron.