Tesis de Magíster estudia estructuras porosas con potencial aplicación en regeneración ósea

Tras completar su formación en el Magíster en Ingeniería Mecánica y Materiales (MIMM) de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Austral de Chile, Matías Piffaut Garo culminó un proceso académico que le permitió profundizar en el área de los materiales y el comportamiento mecánico de estructuras porosas, abordando una temática con potencial aplicación en el ámbito biomédico.

Su tesis se enfocó en el estudio de las denominadas estructuras porosas TPMS, las que pueden ser utilizadas como una especie de “andamio” para favorecer la regeneración del tejido óseo. El objetivo de su investigación fue analizar su comportamiento mecánico y comprender de qué manera su geometría influye en propiedades como la rigidez y la resistencia.

“El objetivo de mi tesis fue estudiar un tipo de estructuras porosas que tienen potencial para ser utilizadas en aplicaciones médicas, especialmente como soporte para la regeneración de tejido óseo”, explicó Piffaut.

De acuerdo con el graduado, para que estas estructuras puedan cumplir adecuadamente esta función no basta con que posean una geometría apropiada, sino que también deben presentar características mecánicas acordes con el lugar donde eventualmente serían implantadas. Por ello, su trabajo estuvo centrado específicamente en estudiar cuánto resisten, cuánto se deforman y cómo su diseño incide en ese comportamiento.

Si bien la investigación tiene como horizonte una posible aplicación biomédica, Piffaut precisa que el alcance de su tesis fue principalmente mecánico. “Desde la ingeniería, estas estructuras se estudian de una forma muy similar a cualquier otro material”, señaló, agregando que para avanzar hacia una eventual aplicación clínica se requiere complementar este tipo de investigación con estudios de otras áreas, como la biomedicina, la química y los ensayos biológicos.

La elección del tema estuvo motivada por el interés del nuevo magíster en vincular herramientas propias de la ingeniería mecánica con un ámbito diferente como la medicina.

“Siempre me ha llamado la atención la complejidad del cuerpo humano y la capacidad que tiene de adaptarse, entonces me pareció muy interesante poder tomar herramientas y conceptos que uno aprende en ingeniería y aplicarlos a algo tan distinto como el cuerpo humano”, comentó.

En ese sentido, la experiencia le permitió relacionar dos áreas que habitualmente se abordan de manera separada y encontrar nuevas posibilidades de aplicación para los conocimientos adquiridos durante su formación profesional y de posgrado.

Aunque actualmente sus proyecciones no están directamente enfocadas en el área biomédica, Piffaut no descarta continuar vinculado a ella. Sus principales intereses se mantienen en torno a los materiales, el diseño y el comportamiento mecánico, ámbitos que, según explica, pueden ser aplicados a distintas áreas de la ingeniería.

Formación flexible y orientación hacia la investigación

Respecto de su experiencia en el MIMM, el graduado valoró especialmente la posibilidad de orientar parte de su formación hacia las áreas de mayor interés personal. “Una de las cosas que más destacaría es la posibilidad de elegir los ramos según el área que más le interesa a cada uno”, señaló, destacando que la amplitud de la ingeniería mecánica hace especialmente relevante contar con esa posibilidad de especialización dentro del programa.

También destacó la estructura del proceso de tesis y su contribución al desarrollo de una mirada investigativa. En particular, valoró la secuencia de los cursos de Seminario I y Seminario II, que posteriormente culminan en el desarrollo del proyecto de tesis. “Siento que ese orden ayuda bastante a ir formando una mirada más investigativa y completa”, sostuvo.

Junto con ello, Piffaut destacó que, si bien el programa posee un componente académico, su formación no queda limitada exclusivamente a ese ámbito y puede ser compatible con distintos intereses profesionales.

Tras finalizar el magíster, Matías Piffaut señala que por ahora no tiene definido un próximo proyecto académico o profesional. “La investigación fue una experiencia que me gustó, pero no es un camino en el que me vea quedándome a largo plazo”, explicó, señalando que le interesa especialmente la posibilidad de observar cómo el trabajo y el análisis desarrollados en ingeniería pueden llegar a traducirse en aplicaciones concretas.

La comisión evaluadora estuvo compuesta por la Dra. Gabriela Martínez, académica del Instituto de Ingeniería Mecánica como patrocinante; el Dr. Guillaume Serandour – Instituto Ingeniería Mecánica y Dr. Mario Flores F., Instituto de Ciencias Químicas como informantes; Dr. Pedro Aravena T., Instituto de Ciencias Químicas, Instituto de Odontoestomatología, UACh como evaluador externo.  En su calidad de Ministro de Fe el Director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería Dr. Cristóbal Navarro.

 

 


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