ArborizaCL se adjudica Concurso de Empaquetamiento Tecnológico 2026

La plataforma ArborizaCL, desarrollada por un equipo de investigadores del Instituto de Informática de la Universidad Austral de Chile, fue adjudicada en el Concurso de Empaquetamiento Tecnológico 2026, iniciativa impulsada en el marco del proyecto InnovING 2030 para acelerar la transferencia de tecnologías desarrolladas en la Facultad hacia el sector público y privado.

Liderado por el académico Luis Veas Castillo, el proyecto busca fortalecer una plataforma destinada a la planificación, gestión, trazabilidad y monitoreo de campañas de arborización, incorporando nuevas funcionalidades y capacidades de inteligencia artificial. En esta nueva etapa, la iniciativa contempla además el trabajo conjunto con la Ilustre Municipalidad de Valdivia, como aliado para su transferencia tecnológica.

ArborizaCL digitaliza el ciclo completo de una campaña de arborización, desde su creación e inscripción de beneficiarios hasta la entrega de árboles y su posterior monitoreo. Para ello, utiliza formularios en línea, códigos QR para difusión, validación de entregas y un sistema de registro georreferenciado que permite realizar seguimiento fotográfico y estadístico de cada árbol plantado a lo largo del tiempo.

La idea surgió a partir de una experiencia personal del propio académico. «Durante 2023 y 2024 participé en las campañas de arborización de la Universidad Austral de Chile como beneficiario, retirando árboles para plantar. Allí pude observar que gran parte del proceso se realizaba manualmente, mediante registros en papel. Esto hacía difícil mantener una trazabilidad de dónde terminaban plantándose los árboles y, sobre todo, saber qué ocurría con ellos posteriormente y si continuaban vivos con el paso del tiempo», comenta el académico del Instituto de Informática.

A partir de esta observación, y en conjunto con la Unidad de Sustentabilidad y la Unidad de Gestión Ambiental de la UACh, comenzó el desarrollo de la plataforma en el marco de la tesis de Gerson Andrade, estudiante de Ingeniería Civil en Informática.

Una primera versión funcional fue probada en la campaña de arborización de julio de 2025. Posteriormente, gracias al fondo interno “Desafío InnovING 2025”, el proyecto avanzó en colaboración con CONAF, institución con la que actualmente mantiene un convenio de colaboración y licencia de uso.

El Concurso de Empaquetamiento Tecnológico 2026 estuvo dirigido a académicos y académicas de planta de la FCI con tecnologías en un nivel de madurez tecnológica (TRL) igual o superior a 4, respaldadas por una entidad externa interesada en su adopción.

Cada proyecto adjudicado cuenta con un subsidio de hasta $3.000.000 CLP para financiar actividades de empaquetamiento, entre ellas, prototipado, validación y desarrollo de documentación técnica, con el objetivo de dejar la tecnología en condiciones óptimas para ser licenciada.

La iniciativa es impulsada por la Oficina de Innovación, Emprendimiento y Transferencia Tecnológica (i+e+TT) de la FCI, en el marco del proyecto InnovING2030, y es financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Municipalidad de Valdivia: un nuevo aliado

En el marco de este concurso, la Ilustre Municipalidad de Valdivia se presenta como un aliado clave para la transferencia tecnológica, orientada a fortalecer la gestión, trazabilidad y caracterización del arbolado urbano de la comuna.

Para el equipo, trabajar con una institución real marca una diferencia respecto de la etapa académica del proyecto. «Trabajar con instituciones es fundamental porque permite contrastar lo que desarrollamos académicamente con las necesidades de quienes finalmente podrían utilizar estas tecnologías, identificar requerimientos que inicialmente no habíamos considerado y orientar las siguientes etapas de investigación y desarrollo», afirmó.

Según explica Veas, esta nueva etapa de empaquetamiento tecnológico contempla dos líneas de trabajo. «La primera busca fortalecer la plataforma incorporando inteligencia artificial y nuevas funcionalidades que permitan mejorar su eficiencia, usabilidad y escalabilidad. La segunda busca comenzar a sentar las bases para abordar, en una etapa posterior, la evaluación del riesgo del arbolado urbano», señala.

El académico aclara que, en esta fase, la inteligencia artificial no tomará decisiones sobre el estado de los árboles. «La utilizaremos principalmente para reconocer imágenes, validar información y, progresivamente, apoyar la extracción de variables observables de los árboles. Esos datos constituirán posteriormente una de las entradas para desarrollar y validar un modelo específico de evaluación de riesgo».

Validación y escalabilidad, entre los desafíos de la nueva etapa

Durante los próximos meses, el equipo trabajará junto a las oficinas i+e+TT y OTL en el desarrollo y validación técnica del piloto, con miras a avanzar hacia un eventual contrato de licenciamiento con el municipio.

Uno de los principales desafíos será la validación automática de las fotografías que suben los usuarios. «No contamos con un mecanismo automatizado que permita verificar si la fotografía corresponde efectivamente a un árbol y si cumple con las condiciones necesarias para ser utilizada como evidencia de seguimiento. Para abordar este problema desarrollaremos un modelo de inteligencia artificial que permita realizar una primera validación automática de las imágenes», explica.

A esto se suma un desafío de escalabilidad. El equipo busca almacenar tanto una versión optimizada de cada fotografía, que permita una carga rápida en la plataforma, como una versión de mayor resolución que pueda ser utilizada, en etapas futuras, para realizar análisis visuales más detallados de cada árbol.


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